Pon tu boca en mí
cuando atraviese el camino por ti
arremanga tus muñecas
para cosechar mis uvas
y mi cerezo en flor
que muere inflamado por ti.
Dame esa quemazón
en mis labios
que ahora es peligro
insensibilidad política
que me quita el sabor
alcalino de tu fuego.
Estoy excitado
y me faltan tus poros levantados,
no me dejes
sin probar cada relieve
de tus montes y valles
ni de la tibieza
de tu profundidad.
Estoy cansado,
me retuerzo de necesidad.
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