jueves, 12 de diciembre de 2019

28 de julio

Podrías ser las figuras retóricas de muchos versos que me atreví a escribir, ahora son letra demasiado muerta porque no te quiero ver, porque es ácido para la voluntad pobre que poseo. Mañana, cuando amanezca no querré salir a enfrentar el mundo, porque seguirán saliendo las raíces tuyas en mi jardín. Alguna vez, te confiné a la vida; ahora me queda archivarte con la tonelada de palabras, las muecas, tu caminar y mis absurdas esperanzas. Ahora, lloró mi ridiculez, como también, el atrevimiento de amarte tanto por demasiado tiempo. "Late corazón... No todo se lo ha tragado la tierra" aconsejaba Machado, pero quiero el detenimiento de ese músculo cuando el sueño me llevé, porque la fisura de esta noche se prolonga. Si late mi corazón, que el sueño me entregue los instrumentos para curar la trizadura que me llora y no para, porque es un puño rascando la intimidad y duele. Que los días me entreguen los mundos para armarlos y desarmarlos y así no ver la miseria del desamor, que es una fístula sangrante. Que los días, deslicen el consuelo de mi acción, porque te perdí como si hubieses muerto, pero vives y no sopla viento ahora para entregarte a el. En este momento, admiro como vives entre naturaleza muerta que te hiciste desalmado, ojalá me dieras una pizca de tu vacío porque me siento rendido, porque siento demasiado. Esperaba escribir versos como Bukowski, pero simplemente tengo su puta sed inagotable, mientras no sale nada más que pus, mientras me fumo un cigarrillo y pensando en el siguiente.

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