No soy silfo, tampoco olvidado
más bien sílfide que se libera del silicio
que exhala polvo de conchas
para el renacer de mi género.
La Mistral encontró un Nazareno
de tierra, sol y norte: amalgama de piedad.
La Storni eres, ahogando tu miembro
en el mar de la hombría mortecina.
Mas yo he superado las rejas,
ahora soplo y caen fortalezas
las de antes y las de mañana
ahora soy más que una con mi aliento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario